
Un disparo de Fulano lamió el poste, y otro besó la red. Mengano colocó el cuero en el lugar de la portería rival en el que habitan las telarañas. Zutano oxigenó a su escuadra mejor que nunca. Como bien dijo en una ocasión Alfredo Di Stéfano a voces a sus pupilos, cuando era entrenador, si “el balón está hecho de cuero, el cuero viene de la vaca y la vaca come pasto, ¡echá el balón al pasto!”. O como sentenció Jorge Valdano, “Butragueño expande calidad siempre, sea a gotitas o a borbotones.
















