
El pasado 14 de enero Barcelona perdió a uno de sus referentes. Podría hablarse de otro más en esta ciudad profundamente turistificada, pero en este caso la pérdida fue doble, ya que además de un edificio histórico en uso, se perdió uno de los cines más queridos por los barceloneses, puesto que se situaba en el céntrico paseo de Gràcia: el Cine Comedia.
















