
El modo como se manifiestan las dos Españas es versátil. De entre las diversas asimetrías que exhiben podría incluirse la generada por las tapas y los pinchos. Una geografía lingüística acorde con los tiempos serviría para conocer la extensión de uno y otro sustantivo, pero mi percepción desde Andalucía es que las tapas son más del sur, y los pinchos, del norte. Los expertos establecerán diferencias en los referentes que designan, pero lo cierto es que a nadie se le ocurre aquí pedir un pincho para acompañar la bebida (salvo un pincho de tortilla, donde pincho cumple la función de nombre acotador o parcelador).

















