
Venía de una familia trabajadora, pero supo muy pronto cuál era su vocación: el periodismo, contar noticias. Pero no cualquier noticia: meterse en los avisperos más peligrosos era su pasión y su especialidad
El cáncer le asestó un primer zarpazo hace más de tres años, y el jueves, después de estar peleando todo este tiempo, Miguel Ángel Nieto prefirió bajar los brazos y en vez de someterse a un nuevo ingreso, decidió volver para pasar en su casa lo que él sabía que eran ya sus últimas horas.
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