
Charlando con el filósofo Ernesto Castro en la Cineteca de Madrid —dentro del coloquio Pistas del presentimiento, celebrado el pasado 11 de junio—, el director Nacho Vigalondo aseguró que la comedia era hoy día el único reducto donde se podía representar la españolidad. Naturalmente no tardó en salir a colación la obra de Santiago Segura. ¿A qué españolidad se refería el director de Los cronocrímenes? Aventurándonos a lo que pudiera pensar el público durante los segundos siguientes, quizá a algo castizo, nostálgico de lo rural, religioso, fiestero y, por supuesto, masculino castellanoparlante.
Leer más: ‘Padre no hay más que uno 4’, otro exasperante artilugio de la fábrica de Santiago Segura
















