
Entre los mails filtrados por el hackeo que sufrió Sony Pictures en noviembre de 2014, destacaba un par que hablaba muy mal de su división dedicada a la animación. Amy Pascal, entonces presidenta de la compañía, suplicaba a los creadores Phil Lord y Chris Miller que se pusieran al frente de "un grupo de cerebros estilo Pixar". Los cineastas, que cinco años antes habían firmado para el estudio Lluvia de albóndigas, se negaban. No respetaban a Sony Animation Pictures y según ellos "era demasiado difícil hacer un buen trabajo ahí".

















