
La historia del detective Arturo Zarco, hoy uno de los personajes de culto de la novela negra patria, nunca se planteó como una trilogía. Marta Sanz acababa de quedar finalista en los Premios Nadal con Susana y los viejos. Aquel año el galardón fue para Eduardo Lago con Llámame Brooklyn.
Sanz, que había escrito la autobiográfica La lección de Anatomía y la durísima Amor Fou, que seguiría inédita en España hasta el año 2018, se encontraba ante una disyuntiva vital. "Tenía la sensación de que mi proyecto literario, no me atrevería a llamarlo carrera porque no lo era, no iba a ninguna parte", confiesa a este periódico.

















